Descorchado y decantado

El sacacorchos

Para descorchar un vino, es recomendable cortar la cápsula de metal por debajo del gollete de la botella, para que de esta forma no entre el vino en contacto con el metal.

Una vez descorchado con algún tipo de sacacorchos, se procede a oler el vino por si tuviese algún olor desagradable, o oliese demasiado a corcho.

En vinos viejos es aconsejable limpiar con un trapo el interior de la copa de la botella.

ALDONIA (LO)

Un poco de historia

Este utensilio se usa desde hace unos 300 años y se reconoce su origen inglés, siendo concedida la primera patente en 1795 y se utilizó primeramente para descorchar botellas de cerveza y de sidra ya que el encorchado era más compacto que en el vino.

Tipos
  • de palanca

Es el más clásico y el preferido por los profesionales. Su punta descapsuladora sirve de palanca cuando situamos el sacacorchos en el borde del cuello de la botella. La principal ventaja de este tipo es que no perforamos el tapón, y por consiguiente no caen partículas en el vino.

  • de tornillo

Es el empleado en la mayoría de hogares. Es muy cómodo de utilizar ya que permite extraer el tapón sin esfuerzo, pero tiene el inconveniente de que perfora el tapón y pueden caer partículas en la botella. Además puede despuntarse fácilmente por la fragilidad de su filo, lo cual perjudica su funcionalidad.

  • de lenguetas o de mayordomo

Es el mejor de todos, pero la desventaja de estos sacacorchos reside en la dificultad de su manejo. Contienen dos láminas metálicas paralelas que se insertan entre el corcho y el cuello de la botella; al girar y tirar hacia arriba, el tapón sale por completo y sin marcas, e incluso se lo puede reinsertar con facilidad. Es ideal para descorchar botellas antiguas con tapones sensibles, ya que permite extraerlos sin que se desmenucen.

Consejos

 

  • Es conveniente ir a tiendas especializadas para que nos orienten según el presupuesto y las necesidades.
  • No usar sacacorchos de pequeñas brocas y delgadas, puesto que se corre el riesgo de que no salga todo el corcho con la broca, sino sólo la parte central.
  • Los sacacorchos que tienen dos palancas laterales que descienden a medida que la broca va perforando el corcho, suelen dañar bastante el tapón, ya que el ángulo de la broca central está mal adaptado.
  • Antes de abrirla la botella de vino tiene que estar apoyada sobre la mesa, y no puesta entre las piernas o entre los brazos. No debe moverse, sólo debe actuar el sacacorchos.

Los sacacorchos de aire, que extraen el corcho mediante la penetración de aire a presión en la botella, pueden hacer que se desmenuce el tapón y además el aire insuflado a presión puede perjudicar al vino.

Cuándo abrir la botella

Al abrir una botella de vino buscamos mediante el contacto con el aire, una mejora en la degustación. Dar una norma inflexible es realmente complicado ya que cada caso puede ser diferente. Las variables a tener en cuenta son las siguientes: el tipo de vino, la edad, su origen, la forma de la conservación y la temperatura con que se nos presenta.

No es lo mismo hablar de un vino joven que no presentará ningún problema si lo abrimos con antelación significativa antes de la comida, que de un vino con años que es mucho más frágil y en los que el contacto con el aire no siempre es aconsejable.

El decantado

Decantar es separar los posos del vino, vertiéndolo de manera lenta y delicada en el decantador, para evitar que el flujo se altere con burbujas de aire (el típico “glú-glú”). Además de para eliminar los posos, provoca una oxigenación del vino que hace que pueda desarrollar todo su aroma.

Cuando observemos que el vino que nos falta por trasvasar empieza a enturbiarse, marcará el fin de la operación.  El decantador ha de estar limpio para evitar que el vino se contamine al decantar.

Descorchar la botella con alguna antelación, no siempre es suficiente, ya que realmente la superficie que se está oxigenando es de 2cms cuadrados. Algo insignificante para el volumen de vino que hay en una botella. Y a veces esa oxigenación a través de la decantación es muy necesaria.

Por lo general el criterio a seguir estará en función de los aromas: si nos hallamos con un vino que desprende aromas suaves y fugaces, no lo decantaremos. Por el contrario si se trata de aromas fuertes que dejan entrever un desarrollo de los mismos, lo decantaremos obteniendo así el efecto buscado.

Consejos de descorchado y decantado según el tipo de vino

Aunque respecto a los vinos viejos lo mejor es probar decantando un poquito y luego compararlo con una copa recién servida, y en base a lo que concluyamos actuar de una u otra manera.

También añadir que si la botella se ha conservado en posición horizontal (que es lo habitual para que el vino no esté “muerto”), conviene ponerla en vertical el día anterior para que todos los posibles sedimentos queden en el culo de la botella y no lleguen al decantador.

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